La sociedad está sumergida en una vorágine de sucesos, de maniobras engañosas, de papeles ilegales y de personas que parecen sacadas de una peli de cine gore. Así es, el mundo está en plena crisis, pero no solo económica, se ha expandido más allá. La falta de valores y humanidad se hace patente, hasta el punto de que la gente pierde la cabeza de una manera absurda.
Solo queda esperar y esperar, y tener esperanza en que alguien de las altas esferas recapacite y use su varita mágica para arreglar este desastre. O al menos, regalar un poco de felicidad a quienes más la necesitan. Pero, como se suele decir, siempre vemos la luz al final del túnel. Por tanto, dejémoslo en una etapa oscura y ya está.
Aún así, siempre tendremos pequeñas cosas que nos alegran, como por ejemplo comidas especiales que traen recuerdos o que toda la vida se han hecho en casa, como es el caso de las croquetas.
¿Quién no ha comido nunca croquetas? Pues aquí os dejo una receta de "aprovechamiento", para cuando nos sobra un poco de pollo asado sacar otra comida :)
Así que nada, como dice la frase:
"No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita".




